Momentos

Libro de Arsenio Manuel González

Para Sara.
Momentos
de silencio
de los que emergen
nítidamente
los rostros
de lo amado
I
Algo de mi cultura
se huele, se percibe
entre las láminas del aire,
en el sonido de los insectos,
al tacto de las viejas maderas,
…uno vuelve a ser niño
II
¿Dónde estuvo ese gato
todo el día?
III
Los sonidos de una tarde
de verano antiguo.
IV
Eternos inseguros
que caminamos a ninguna parte,
¿Cuántas cosas van a cambiar aún
en nuestras vidas?
V
La historia
de los que
nos quedamos muertos
en el camino….
Entender la vida
como un paréntesis.
VI
La indescriptible
sensación
de no saber nada
y, sin embargo, sentirse útil.
VII
Estoy perfectamente
capacitado
para hacer muchas cosas
inútiles.
VIII
Momentos necesarios de placidez
que invitan a no pensar,
momentos necesarios de no pensar
que invitan a la placidez.
IX
Hoy,
ha pasado
toda una vida
por mi cuerpo,
como si el mundo me acogiese.
X
Parece ser
que a todos nos gustaría
ser queridos, también,
después de muertos.
XI
Conmoverse
Comiendo moras
Mientras caminas
En tu dirección.
Bailar
   desnudo
en la cima
de la montaña.
Intentar
relajarse,
desear acertar
con el momento oportuno.
XII
Mis estados
tienen mucho que ver
con las lunas,
con esta tormenta de verano
que aclara la mente.
XIII
Participando
activamente
en la construcción
de uno mismo.
XIV
Sentir el
insondable misterio
contenido en la semilla
cuando se acaricia.
XV
Producir desgarros
en los paisajes,
contaminar el aire,
molestar a las plantas
con algunos sentimientos.
XVI
Aquí bosque era tan delicado,
y al mismo tiempo tan misterioso…
Allí, con la mente cargada,
resbalo, me caigo
y quedo un rato en el suelo
pensando de nuevo
en lo fácil que es morirse.
XVII
Desear crecer
junto a tu compañera de viaje
con todo lo que supone de riesgo.
XVIII
El ser humano
es tan mágico
que uno se bloque
al sentirlo.
Ver a un humano
y sobrecogerse.
XIX
La quietud en el movimiento,
ver llover y amarlo todo.
XX
Reírse del placer de envejecer
mientras las raíces
se buscan la vida
debajo del cielo.
XXI
Un canto
a la incertidumbre,
cuando todo parece
nítidamente incierto
vivir es una pasión.
XXII
La falsa sensación
de que no hay nada más
que lo que ves.
XXIII
Estar en silencio,
escucharse a uno mismo
como si intuitivamente
lo supiésemos todo.
XXIV
De huir de mí,
esconderme en un lugar bello
(y no entre esta marabunta).
XXV
Algo conocido…
Tener miedo
a los propios sentimientos.
XXVI
Mi Dios,
no existe.
Regresar de nuevo
a casa.
XXVII
La tarde era
una energía perdida
en lo inmenso.
XXVIII
Hoy está siendo
un día hermoso
de infinita melancolía.
XXIX
El placer de respirar
En una casa cálida.
Las silenciosas miradas
De las ovejas.
Sentr que alguien
Te está amando intensamente.
XXX
Seguro
que nadie me ha visto
caminar cantando
el Viaje a Itaca
por el sendero
del río Purón
mientras amenazaba lluvia.
XXXI
A las once de la noche
una desconocida
me estuvo
cantando al alma.
XXXII
Mis locuras
necesitan de las palabras
que usan los otros.
XXXIII
Algunos ruidos cerebrales
y obsesivos
me paralizan,
el esfuerzo por evitarlos
es agotador.
XXXIV
No estoy seguro
si me recuperaré
después de esto.
XXXV
De nuevo a buscar,
siempre está uno
en el principio
¡Es impresionante!
XXXVI
Hay razones
para convertir la vida
en un sueño.
XXXVII
Todos los días,
se acerca un miedo,
o dos,
a poner emoción a la vida.
XXXVIII
Momentos
para usar
las palabras
delicadamente.
XXXIX
Después de un día destrozado.
llegar a casa.
tomar un té,
escuchar las hojas
movidas por el viento.
XL
La sensación
de que todo está aquí,
me conmueve.
Un amigo
nunca está lejos.
XLI
Permito que las palabras,
ahora,
me arrullen sobre el papel.
XLII
Ese inevitable
sentimiento de culpa.
XLIII
El profundo encuentro con los otros
a través de la lectura,
cura mi aflicción.
XLIV
Están ahora
más cerca que nunca
aquellos que lo intentaron antes.
XLV
Ser solo confusión.
pensar en necesitar
lo que no se necesita.
XLVI
Sentir
la belleza
de la tristeza
cantar
en el atardecer
violeta.
XLVII
La vida
parece hoy un disparate
y, sin embargo,
no me desagrada.
XLVIII
Soy quien construye
y destruye
momentos hermosos.
XLIX
Esa alegría,
que no es mía,
y que procede
del silencio.
Olvidarse de uno mismo
es indescriptible.
L
Conozco muy bien
esos estados terribles.
que,
inventados por la mente
ocultan la permanente
presencia de la belleza.
LI
Días de mirada inexistente,
de infinita tristeza,
de pensamientos envolventes.
Días tan necesarios como el pan
y sin embargo hambrientos.
LII
Miedo a estar
siempre inevitablemente
cambiando.
La impactante sensación
del final.
LIII
Aunque ahora lo desee,
el futuro
no es una imagen.
LIV
Buscando soluciones
donde no las hay.
Encendiendo luces
en la oscuridad.
Equivocándome,
como tiene que ser.
LV
Cómo me hieren
las palabras
que pretenden
ser noticias.
LVI
La maravilla
de ser vecino
de la incertidumbre,
del amor,
de la muerte.
Vivir con la certeza
del constante misterio.
LVIII
Detenerse
a escuchar la lluvia
y el ligero baile
de las hojas verdes.
LIX
Leer de nuevo a Andersen
y reírse de los príncipes.
LX
Sentir
el sosegado placer
de estar inmerso
en este verano inesperado.
LXI
Esta voz mía
de ahora,
la reconozco
de otros momentos
tan dulces como este.
LXII
Ha pasado
todo
en
un
instante.